La Oportunidad Que Amenaza El Status Quo – El Mercurio 16.09.2021

9.Sep.2021

Iván Vera

La industria de capital emprendedor (venture capital) de Chile invirtió US$ 63 millones en 2019, US$ 160 millones en 2020 y en lo que va de 2021 la inversión se volvió a multiplicar, superando los US$ 400 millones, sin considerar la inversiones recibidas por los dos nuevos unicornios chilenos, Cornershop y NotCo.

Sin duda la pandemia tiene relación con esta tendencia de crecimiento de inversiones basadas en nuevas aplicaciones de tecnologías digitales. Las cuarentenas obligaron al teletrabajo, a las clases on-line, y a otras muchas actividades que se potenciaron en Internet. Esta imposición transitoria generó un efecto permanente: La Vida Phygital (Physical + Digital). Modificó la mentalidad de todos los consumidores y por tanto, la de nuestros clientes.

Las cuarentenas obligaron al teletrabajo, a las clases on-line, y a otras muchas actividades que se potenciaron en Internet. Esta imposición transitoria generó un efecto permanente: La Vida Phygital (Physical + Digital)

Este cambio de “mindset” está generando una infinidad de soluciones on-line para problemas que hoy encuentran una mejor respuesta gracias a las aplicaciones digitales. Los nuevos emprendedores están siendo decenas de miles. Son muy rápidos en detectar las oportunidades. Cuentan con conocimiento y experiencia en tecnologías emergentes. En general, emprenden sin arriesgar demasiado. Sacrifican su tiempo, pero no su capital, pues la gran mayoría no dispone de él. Tienen acceso a una creciente oferta de capital emprendedor. Muchos emprenden, pero pocos logran avanzar, crecer y tener éxito. Aquellos que lo consiguen, acceden a sucesivas rondas de capital emprendor. Se inican con un financiamiento menor a US$ 50.000, en primera ronda semilla, y luego van accediendo a varios millones de dólares, en rondas avanzadas.

Todas las grandes empresas tradicionales se enfrentan hoy al crecimiento de startups tecnológicas de calidad en sus respectivas industrias: InsureTech (seguros); FinTech (financiera); EdTech (educacional); AgriTech (agrícola y alimentos); HealthTech (salud); etc. Y todas las grandes empresas pueden acceder al capital que les permitiría aprovechar esta megatendencia. A su vez, todas pueden aprender a integrarse  con startups que están innovando con potencial de cambios estructurales en sus respectivas industrias.

Todas las grandes empresas tradicionales se enfrentan hoy al crecimiento de startups tecnológicas de calidad en sus respectivas industrias

La oportunidad no se presentará solo en las startups que están emergiendo en Chile. En América Latina la evolución también está siendo vertiginosa. En 2020 la industria de capital emprendedor invirtió US$ 5.400 millones en startups de LATAM y solo en el primer semestre de 2021 la inversión en cerca de 400 startups tecnológicas de la región alcanzó los US$ 9.300 millones.

Durante los próximos años veremos cambios muy estructurales, dignos de vértigo, producto de un aumento exponencial de nuevos emprendedores, más inversiones de capital emprendedor y más inversionistas que aprenderán a invertir en startups tecnológicas. Para las grandes empresas tradicionales está emergiendo una oportunidad monumental. Las compañías que no aprendan a aprovechar esta oportunidad, verán esta tendencia convertirse en amenaza.