Disrupción en la industria automotriz. ¿Estamos preparados para soluciones radicalmente superiores?

4.Abr.2019

Arturo Herrera

El modelo actual de transporte en Chile no es sostenible.  Según un estudio del urbanista estadounidense Paul Barter, el 95% del tiempo un auto está estacionado. Es un uso sumamente ineficiente de los recursos. En horas punta, donde todos se utilizan al mismo tiempo, generan congestión y contaminación. Esta situación tiene los días contados. La industria automotriz está viviendo un proceso de disrupción en prácticamente todos sus frentes.

El término “disrupción” lo creó en 1995 el profesor de Harvard, Clayton Christensen. Describe un proceso por el cual una empresa más pequeña puede desafiar con éxito a las empresas incumbentes (o ya establecidas) en una determinada industria. Los nuevos entrantes comienzan por capturar aquellos segmentos mal atendidos, ganando mercado al ofrecer una mejor solución, generalmente a un precio más bajo.

Por ejemplo, Google acaba de poner en operación Waymo, red de transporte privado que utiliza vehículos autónomos nivel 4, que implica que el computador del auto puede tomar el control en la mayoría de las situaciones de conducción. Se espera que las ventas globales de autos pasen de un 3,6% de crecimiento anual a solo un 2%, dado el auge de estas plataformas y servicios de movilidad. A 2050, uno de cada 3 vehículos será compartido.

Además, hoy el consumidor elige y aprende online sobre el auto que quiere, y cierra la venta en un concesionario físico. Y en el corto/mediano plazo pasaremos a venta 100% online. La plataforma de venta de autos online Carvana, valorizada en más de US$8 billones, es un muy buen ejemplo de esto. En 2018 fue el dealer automotriz que más creció en Estados Unidos, pasando de 45 mil a más de 100 mil unidades vendidas.

Fair, leasing automotriz con contrato mensual, permite acceder a un auto usado con menos de 20 mil km por menos de US$150 al mes, pudiendo devolver y cambiar el auto a voluntad. Gran parte de la transacción se hace online a través del teléfono. Su foco: flexibilidad, precio y conveniencia para el segmento millennial.

Nuevos entrantes están cambiando de manera importante el panorama para el negocio actual de fabricantes y distribuidores. En Chile esto generará grandes desafíos de adaptación para una industria que no ha cambiado en años. En el futuro probablemente se venderán menos autos, en su mayoría serán eléctricos y necesitarán menos mantenimiento, tendrán mayores grados de autonomía y seguridad por lo cual tendremos menos accidentes, con un menor gasto en seguros y reparaciones. Su venta será mayoritariamente a través de plataformas online. Un segmento importante de la población no estará interesado en ser dueño de un auto, sino que pagará por acceso a transporte, con de la flexibilidad de elegir el auto o plataforma ideal para cada situación.

¿Estamos preparados para ofrecer una solución radicalmente superior? ¿O vamos a esperar a que un nuevo entrante lo haga por nosotros?

Por Arturo Herrera, Socio y Gerente General de INNSPIRAL

Lee la columna publicada en Economía y Negocios de El Mercurio