Blockchain: las lecciones que deja un brote de escherichia coli para innovar

4.Abr.2019

Juan Pedro Montero

En septiembre de 2006, en Estados Unidos, la FDA (el regulador de alimentos y medicamentos) alertó a los consumidores sobre un brote de Escherichia Coli (E. Coli) en varios estados de ese país, elaborando un resumen epidemiológico en el que indicaba que la causa del brote “podrían” ser espinacas frescas envasadas, y aconsejaba evitar su consumo. Dos días después indicó a los consumidores evitar comer este vegetal crudo. De un momento a otro, los retailers del país lo eliminaron completamente, provocando que por dos semanas no hubiera espinaca fresca en esa nación. Luego, se descubrió que todas las espinacas relacionadas con el brote provenían de un solo proveedor, de un solo lote y de solo un día de producción. Ya se había eliminado la producción de toda una industria, solo por el hecho de no tener la capacidad de hacer una trazabilidad eficiente del producto. Pero lo peor fue el resultado final: 205 casos confirmados de contagio -de los cuales 50% fueron hospitalizados-, 3 muertos, y 31 pacientes con insuficiencia renal.

Consciente de este problema, Frank Yiannas, Vicepresidente de Seguridad en Alimentos de Walmart, comienza el 2016 a trabajar junto a IBM en un proyecto para digitalizar todo el sistema de alimentación, haciéndolo trazable y transparente en base a la tecnología Blockchain. Usando como base el protocolo de Hyperledger Fabric de IBM logró reducir la trazabilidad de la procedencia de un paquete de mangos de 6 días, 18 horas y 14 minutos a tan solo 2,2 segundos. Este protocolo de Blockchain se caracteriza por ser de carácter privado o permissioned, en el que para ser parte de la red se requiere una invitación y validación, para acceder a la información hay que participar en la transacción, y en donde los mecanismos de consenso son simplificados para aumentar la escalabilidad y eficiencia de los procesos en redes de negocio. Este tipo de Blockchain permite que las empresas puedan mantener un control más acabado de la red, decidiendo quienes entran y participan, como también que información pueden leer.

Las transacciones de intercambios realizadas en la Blockchain hacen que éstas sean indiscutibles y garantizan que la carga de la información a los sistemas sea íntegra y transparente. El riesgo de falsificación se mitiga y el consumidor final, siguiendo el ejemplo del retail, puede verificar mediante una aplicación las características del producto que está consumiendo durante todas sus etapas del ciclo de vida (Ejemplos: procedencia, condiciones ambientales durante su importación, actores involucrados en la cadena logística, entre otros).

Ya es momento de dejar de preocuparnos por la volatilidad del Bitcoin y de las criptomonedas, y debemos comenzar a entender la potencialidad de la tecnología Blockchain para temas más que los monetarios -tales como el de la trazabilidad- y el impacto que generará en los negocios del futuro.

Hoy, un desastre como el brote de Escherichia Coli del 2006 puede evitarse. Pacientes pueden salvarse, los contagios disminuirse y los alimentos evitar ser descartados evitando las evidentes pérdidas económicas. Esto es sólo un ejemplo. Imaginemos en cuántas industrias y situaciones podemos beneficiarnos de los atributos de la tecnología Blockchain. Sólo en trazabilidad y procedencia de productos encontramos a Provenance, startup de Reino Unido, que ya ha desarrollado un libro contable distribuido diseñado para transparentar y rastrear los productos frescos desde su origen hasta la góndola del supermercado. Más de 200 retailers ya están usando su SaaS (Software como servicio). Tenemos también a Everledger, un libro contable global y digital que monitoriza y protege artículos de valor como los diamantes. Y Circularise, que está llevando la economía circular a la Blockchain para entender la composición de un producto.

Los ejemplos suman y siguen y no hacen más que reafirmar que blockchain como tecnología es un “game changer” para industrias que necesitan aumentar la confianza de transacción entre sus intermediarios y generar una base de datos de información compartida entre los actores de su ecosistema. Se están sentando las bases de una revolución sin precedentes, cuyos primeros brotes en el ámbito de los negocios los estamos viviendo hoy.

Por Juan Pedro Montero, Business Developer de INNSPIRAL. Originalmente publicado en Innovacion.cl