Innovación: Las Insurtech y el futuro de la industria de seguros

4.Abr.2019

Arturo Herrera

Durante décadas, grandes actores globales han dominado la industria de seguros, una de las más tradicionales y antiguas del mundo. Los 15 mayores actores manejan activos por más de US$10.000 billones. Pero, como ya es costumbre, todo éxito pasado no necesariamente asegura el éxito en el futuro. Hoy, nuevos entrantes están redefiniendo las reglas del juego en la industria global de seguros.

Las compañías de seguros tienen un gran desafío por delante. Innovar y digitalizar sus modelos de negocio lo antes posible. ¿Qué busca hoy el consumidor? Pagar lo justo y no perder tiempo. Nada nuevo bajo el sol. Solo que hoy, con las tecnologías disponibles, es absolutamente posible. En el mundo existen más de 1.100 startups desarrollando tecnología y soluciones para la industria de seguros, las denominadas Insurtech (insurance technology). La startup de seguros Trov es un muy buen ejemplo. Fundada en 2012, permite al consumidor contratar, activar y desactivar sus seguros a través de una aplicación móvil. Las veces que uno quiera. Con una experiencia 100% digital. En abril del año pasado, Munich/Re, el mayor reasegurador del mundo, invirtió US$45 millones a través de su fondo de Capital de Riesgo Corporativo. Entendieron acertadamente que el presente es digital y móvil, y que hoy el consumidor demanda soluciones como Trov. Otro ejemplo es la compañía china ZhongAn, que se define como una aseguradora exclusivamente online, convirtiéndose además en la compañía de mayor crecimiento en el rubro en ese país desde su fundación en 2013 a la fecha.

Startups de este tipo tienen al consumidor al centro de su oferta de valor, no dependen de un tercero para vender sus seguros y, al ser 100% digitales, tienen una estructura de costos varias veces más eficiente que una compañía de seguros tradicional. En el futuro, este tipo de startups lograrán ganar rápidamente una parte importante del mercado. Esto puede poner en jaque a una industria altamente commoditizada y con bajas barreras de entrada.

La oportunidad: experiencia digital, servicio y personalización

La oportunidad para las compañías de seguros tradicionales está en cambiar de forma radical la relación que tienen con sus asegurados, para lograr un beneficio mutuo y duradero. Generar mayores niveles de lealtad es clave para minimizar la elección con base a precio y escapar de la trampa del commodity.

La buena noticia para la industria tradicional de seguros, es que más de la mitad de las startups del mundo insurtech no busca competir directamente con las empresas establecidas, sino que poner a disposición de la industria las tecnologías que habiliten una mejor experiencia digital, un mejor servicio y la posibilidad de personalizar la propuesta de valor para cada cliente. Podemos clasificar estas startups en a lo menos 5 grandes ámbitos; Internet of Things, Data Analytics, Digital Experience, Economía Colaborativa y Regulación & Leyes.

¿Cómo la industria puede aprovechar estas capacidades disponibles? La primera alternativa es generar alianzas con startups insurtech que complementen la propuesta de valor y los diferentes componentes del modelo de negocio de la empresa. La segunda forma es creando un fondo de capital de riesgo corporativo que invierta tanto en startups complementarias como en futuros disruptores de la industria. La tercera es directamente la transformación del modelo de negocio hacia lo digital, desarrollando innovaciones en todos las componentes del modelo de negocio. ¿Cómo transformo a una empresa tradicional de seguros en un actor 100% digital? Lo primero que debe hacerse es entender cuáles son las necesidades y deseos de los segmentos que deseo atender. A partir de lo anterior, la pregunta que nos tenemos que hacer es: si tuviera que comenzar este negocio de seguros desde cero: ¿Qué tecnologías puedo utilizar para ser más eficiente y entregar una propuesta de valor única a mis clientes? El desafío es complejo, pero a estas alturas del partido, de vida o muerte para una industria altamente commoditizada.

Por Arturo Herrera, Socio y Gerente General de INNSPIRAL

Columna publicada originalmente en El Mercurio