Una plataforma de innovación abierta para redistribuir la prosperidad

5.May.2019

Alex Amouyel es optimista. “Sí, podemos afrontar retos globales como la crisis de los refugiados, el cambio climático y las enfermedades crónicas”, asegura la directora ejecutiva del movimiento SOLVE, del prestigioso MIT. Pero admite que para dar respuesta a estos problemas es necesario movilizar las mentes más brillantes del mundo y combinar sus ideas para crear una colaboración global que permita distribuir mejor la prosperidad.

Con este propósito, se celebró en las Naciones Unidas un evento en el que participaron 40 equipos de todo el mundo en el que presentaron sus soluciones a estos tres problemas. Fueron elegidos de entre 386 iniciativas llegadas de 57 países. “El ingenio y el talento están por todos lados”, dice Cristina Gallach, secretaria general adjunta a cargo del Departamento de Información Pública del organismo al diario El País.

El evento se estructuró en tres rondas de presentaciones en las que los diferentes equipos expusieron los méritos de proyectos originales para solucionar problemas sociales acuciantes. La educación y el aprendizaje, como indica Admir Masic, profesor de desarrollo del MIT, “puede cambiar la vida de los refugiados”. Este tipo de iniciativas, explica, “les permiten saber que no están solos y que pueden prosperar”.

La tecnología, como enfatiza Amouyel, es un instrumento que ayuda a afrontar retos en el ámbito de la educación, de la lucha contra el cambio climático y la salud. “Pero no es suficiente”, comenta. Los grandes cambios tecnológicos deben servir para forzar a los innovadores a ir más allá a la hora de buscar nuevas aplicaciones en la vida real, para que se pongan al servicio de la mayoría y de los más vulnerables.

Los finalistas tuvieron tres minutos para presentar sus propuestas innovadoras y se sometieron después a las preguntas de un jurado, para defenderlas. El grupo de finalistas quedó reducido a una quincena de equipos que tendrán el privilegio de participar en mayo en otro evento que se celebrará en el MIT para darles escala. Como señala Gallach, esta asociación es importante para afrontar retos muy serios.

El propósito, como explica Amouyel, es crear a partir de aquí una comunidad integrada por actores del sector tecnológico, investigadores, empresarios, agentes sociales y políticos que estos proyectos pasen de ser una simple idea y se puedan aplicar en la vida real en los ámbitos de la educación, la salud, la energía y oportunidades económicas. Esos son los cuatro pilares sobre los que se sustenta la iniciativa del MIT.

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