Moonshot: Nuevo desafío para Chile

6.Jun.2016

Arturo Herrera

Hace unos años quedamos impresionados con las pruebas que hacia Google con sus vehículos autónomos. Este año Tesla lanzó autopilot, una actualización de su Modelo S que permite que el auto se conduzca ‘a sí mismo’. Ya no es ciencia ficción. La conducción autónoma es una innovación radical para terminar con los accidentes de tránsito y lograr un uso eficiente de la infraestructura de transporte. Esto representa lo que en Alphabet (otrora Google) llaman un Moonshot: el desarrollo de una solución radical a esos problemas masivos y resignados que todos asumimos alguien más va a resolver. Soluciones que pueden llevar a la humanidad a un nivel de desarrollo y bienestar varias veces superior–al menos 10- al actual.

El gran desafío que presenta este tipo de proyectos es que prácticamente no tienen precedentes. No existe información histórica con la cual compararlos. Es innovación pura. Representan una lucha constante contra la incertidumbre, como el proceso que hizo llegar al hombre a la luna. Es por esta razón que en 2010 Alphabet creó “X” (liderado por Sergey Brin, uno de los fundadores de Google), un laboratorio diseñado para resolver los grandes desafíos de la humanidad. Hoy cuenta con 8 proyectos: entre ellos Google Glass, Driverless Car y el proyecto Loon que utiliza globos aerostáticos para transmitir internet. Por otra parte, CalicoLabs, otra subsidiaria de Alphabet, está desarrollando tecnología para combatir el envejecimiento y así extender considerablemente nuestros años de vida.

El fundador de Tesla, ElonMusk, no se ha quedado atrás. Así como Steve Jobs se enfrentó a la industria de la música cambiando las reglas del juego para beneficio de todos, Musk se hizo el propósito de terminar con el consumo de petróleo en el mundo. Ha invertido de su patrimonio personal más de US$150 millones en el desarrollo de autos eléctricos, paneles solares para generación distribuida y baterías para almacenamiento de energía en autos y casas, generando disrupciones que están viabilizando un cambio global hacia las energías limpias. A través de SpaceX, donde ha invertido otros US$100 millones, ha logrado mayor eficiencia en el proceso de enviar carga al espacio por medio de cohetes reutilizables, viabilizando el surgimiento de la industria aeroespacial privada. Todo esto con el objetivo de resolver otro de los Moonshots en los que está trabajando: el establecimiento de la primera ciudad humana en Marte, creando colonias de hasta 80 mil personas que puedan habitar de forma segura el planeta rojo.

En ambos casos existe una mezcla perfecta de equipos altamente preparados y talentosos, capital disponible, liderazgo y un propósito movilizador para generar un cambio en el statu quo. Se necesita de un liderazgo fuerte y comprometido, que permita enfrentar la incertidumbre que implica resolver este tipo de desafíos. No sucumbir ante la tentación de cambiar el rumbo por un resultado poco favorable. Vencer la trampa del corto plazo para concentrarse en lo que realmente importa. En el caso de Alphabet y Tesla son sus mismos dueños los que están liderando el desarrollo de estos Moonshots, apostando parte importante de su tiempo, energía y patrimonio personal, muchas veces cientos de millones de dólares.

¿Qué pasa en nuestro país? Somos muchos los que nos gustaría ver en Chile un liderazgo empresarial más enfocado en resolver alguno de estos desafíos masivos para la humanidad. Según el Pacto Mundial de Naciones Unidas: agricultura inteligente, transporte de masas, economía regenerativa del océano, alimentos sin antibióticos, entre otros*. Capital hay, liderazgo empresarial existe, pero lamentablemente no con el propósito de resolverlos grandes desafíos que enfrentará el mundo en el futuro. Así, seremos condenados a la irrelevancia y quedaremos peligrosamente prisioneros de commodities que en algún momento se agotarán.

*Fuente: UN Global Compact, Global Opportunity Report 2015 y 2016.

Por Arturo Herrera, Gerente General de INNSPIRAL

Revisa la columna original publicada en Economía y Negocios de El Mercurio