Conectar no es imitar

Silicon Valley (SV) es hace un buen tiempo sinónimo de innovación y emprendimiento a escala global. Muchos, por no decir prácticamente todos los grandes emprendimientos tecnológicos que la están rompiendo en el mundo, tienen sus headquarters en ese lugar. Todo pasa ahí. Personas brillantes del planeta deciden irse a vivir allá. Se respira en el ambiente el ímpetu por el desarrollo tecnológico con impacto global. Los fondos de capital de riesgo e inversionistas pasan de meet up en meet up conociendo, conectando e invirtiendo en startups con gran potencial. Empresas de todo el mundo han instalado “antenas” para conectar sus desafíos de negocio con startups con las cuales puedan resolver sus desafíos, asociándose con ellos o adquiriendo parte de la propiedad a través de sus Corporate Venture Capital (CVC). Esto, pasa todos los días en este lugar, a 16 horas de vuelo de Santiago. Honestamente no creo ser capaz de ver todos los componentes que hacen de SV un lugar tan potente, pero aquí me atrevo a compartir algunos que he podido entender de mis últimas visitas a San Francisco.

El volumen importa, en SV hay muchos nodos para conectar: En innovación el desafío mas potente es construir e iterar una idea inicial (que implique resolver un problema potente) hasta transformarla en un negocio escalable. Ese camino está lleno de adversidad, atiborrado de incertidumbre y plagado de hipótesis, dudas y preguntas que parecen difíciles de resolver. Cuando estás en un ecosistema donde muchos actores están desarrollando nuevas tecnologías/capacidades es mucho más probable que alguna de ellas o parte de ellas calce de alguna forma con el desafío que estás tratando de resolver. Hoy Internet ayuda, pero lo que alcanzamos a ver desde aquí es muy poco. Por ejemplo, pocos conocen el acceso a centros de investigación y desarrollo como SRI (Standford Research Institute) donde más de 2.300 investigadores están desarrollando nuevas tecnologías que impactarán el mundo en los próximos años. Como este, existen miles de nodos para conectar con mucho talento disponible y un sin número de tecnologías disponibles. Gracias a esto, es mucho mas probable que desde SV surjan emprendimientos basados en conocimiento tecnológico reciente que van a introducir y comercializar nuevos productos y servicios que resuelven problemas globales. Entonces más que “copiar” Silicon Valley, lo que tenemos que hacer es conectarnos con Silicon Valley. Invertir en que nuestros 10 mejores emprendimientos dinámicos se instalen allá y crezcan para que se conecten con la mayor cantidad de nodos posibles y así transformarse en verdaderos actores globales. Que ellos sean nuestra “punta de lanza” y que empujen el carro para que otros también lo puedan lograr.

Se comunican permanentemente casos de éxito y “héroes de la innovación”: Por mala costumbre lo primero que hago en la mañana es encender el televisor para ver las noticias. La primera vez que fui a SV no perdí esa mala costumbre, pero esta vez mi sorpresa fue enorme. Por fortuna estaba programado en la señal de CNBC de San Francisco, donde en vez de empezar el día con noticias de asaltos y choques para luego pasar a un matinal, comienzan con 2-3 horas hablando de emprendimientos, de el alza de la acción de Ebay, de Uber y sus problemas para entrar en China, que la acción de Apple alcanzó un nuevo nivel histórico o una entrevista a un nuevo emprendimiento que se está incubando en alguna de las ciudades que componen SV. Allá Elon Musk, fundador de Paypal, Tesla Motors, SpaceX, Hiperloop y Solar City, probablemente uno de los emprendedores seriales mas importante y disruptivos de los últimos años, es un verdadero Rock Star. Cientos de emprendedores siguen su ejemplo. Quieren ser como él. Quieren cambiar el mundo como él.

Nunca he visto que esto pase en Chile. Los que estamos en el mundo de la innovación y el emprendimiento conocemos casos de chilenos que están desarrollando emprendimientos a escala global desde nuestro país para el mundo. Fernando Fischman de Cristal Lagoons, Cote Moller de Algramo (elegida por Fast Company como una de las 50 empresas mas innovadoras del mundo), David Assael y David Basulto de Plataforma Arquitectura, Sebastian Valin de ComparaOnline, Daniel Winkler de Iguanabee (startup que acaba de comenzar a comercializar un video juego para la PS VITA de Playstation en Japón) y tantos otros que están haciendo emprendimientos muy exitosos y globales que muy pocos en Chile conocen. ¿Qué estamos esperando para destacarlos aún mas? ¿Qué necesitamos para que los niños que están en el colegio quieran ser como ellos? Los medios de comunicación masiva juegan un rol clave en ayudar a cambiar el mind-set de nuestros niños y adolecentes.

En SV se están incubando gran parte de las tecnologías emergentes que cambiarán el mundo en los próximos 25 años: Desde la literatura actual, las principales tecnologías emergentes que crecerán de forma exponencial en los próximos años son: impresión 3D, inteligencia artificial, redes & sensores, robótica y biología sintética. ¿Cuál es la importancia de estar cerca del desarrollo de estas tecnologías? Piense en el nacimiento de la industria del PC. En 1977 Apple lanza el primer computador fácil de usar; el Apple II y da inicio al uso masivo de una tecnología emergente que cambió el mundo. Pues mírenos hoy, 38 años después, las cosas sin duda han cambiado ¿cierto? Es imposible imaginar el planeta sin computadores. Desde la alarma que ponemos en nuestro Smartphone, hasta las horas que pasamos frente al computador trabajando, enviando mails o saludando a un amigo por su cumpleaños a través de Facebook. Toda una industria de desarrollo de software y nuevos modelos de negocio se creó gracias a la explosión de esa tecnología emergente. Haga un ejercicio simple. Mire el estado de cuenta en dólares de su tarjeta de crédito. En mi caso todos los meses le pago 10 dólares a Google por el mail de mi empresa, 500 dólares por publicidad, 350 dólares por un fin de semana fuera de Santiago en un departamento que arrendé por airbnb, 6 dólares a Netflix por televisión on demand permantente y unos 40 dólares en taxis por usar Uber. Todos emprendimientos que nacieron en SV (o cerca de ahí) que tuvieron acceso a tecnologías, capital y talento para que usuarios de un país “en el final del mundo” paguen a través de sus tarjetas de crédito, amenazando a enormes industrias que parecían absolutamente blindadas de la competencia. De esa forma, para mí, Uber reemplazó el gasto que hacía en Taxi, airbnb me ahorra plata por que es una buena alternativa a las cadenas hoteleras tradicionales y Netflix me da acceso a ver películas y series cuando yo estimo pertinente, por solo 6 dólares.

Esto es maravilloso. Hoy nuestros emprendedores en Chile también pueden hacerlo, pero para lograrlo deben estar cerca del desarrollo de estas tecnologías, que al igual que el PC 38 años atrás, cambiarán el mundo en el futuro.

¡Debemos conectarnos con SV ahora mismo!

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